Nuestros Orígenes Café D’ Wasi

Santa Teresa

En la década de los años 1930, Juan Valerio Carrasco llego a las montañas de Santa Teresa en busca de un tesoro escondido, para ese tiempo el territorio estaba ocupado por los asendados de esa época, y fue allí que quedó maravillado con los frutos rojos de nuestro café, café aromático y dulce, como él decía, a la fecha se a sucedido 4 generaciones de caficultores, en nuestra finca Tunkihuaycco, ubicada al norte de la cuidad de Cusco a 131 km, 5 horas de bus o vía el tren, en seja de selva a 1500 msnm hasta los 2300msnm.

El año 1997 cuando todo estaba bien ocurrió un desastre natural, desbordándose el río y causando gran inundación, ese día nosotros perdimos nuestras dos casas quedándonos refugiados solo en nuestra finca, hasta la fecha, al vernos aislados de todo comercio e ingreso económico para nuestras familias, mi padre Celestino Carrasco realizó varias tuestes de café que generalmente se hacía para el consumo, pero esta vez era para vender en al ciudad del Cusco, aproximadamente el año 2000 iniciamos esta gran aventura de los cafés especiales, como todo negocio y nuevo café era obvio que no teníamos fortuna al punto que un tiempo se desistió de la venta, pero fue la perseverancia y el deseo de salir adelante lo que impulsó a seguir en este maravilloso mundo,

El año 2011 yo John Carrasco volví a la finca de mi padre para apoyar el negocio familiar, sin embargo el manejo tradicional de las fincas y las calidades de café era difícil de percibir para mí, fue entonces que decidí estudiar en la ciudad de Lima cursos de catación y tostado de cafés especiales, teniendo así hoy nuestro propio café.

Abrimos en septiembre del año 2015, nuestra marca D’ Wasi, hace referencia al hecho de pertenecer a un hogar en el terruño, la palabra quechua WASI, significa en español CASA, y describe con total exactitud a nuestro café, cuyos aromas y sabores únicos, recuerdan a montañas y ríos, a naturaleza y la ancestral cultura de nuestros antepasados, bajo cuyos recintos, de Machu Picchu y Choquequirao, se extienden los cafetales a los pies de la cordillera del Salkantay.